Ninguna de estas ideas resuelve el sargazo. Lo que hacen es evitar que el sargazo te desarme a ti mientras dura la temporada. Empieza por una sola: la que te parezca más fácil de sostener esta semana.

1. El sueño primero


Es lo que más rápido se descompone y lo que más arrastra al resto. Si solo vas a cambiar una cosa, que sea esta.

  • Cierra ventanas en las horas de más olor, normalmente al atardecer y en la madrugada.
  • Duerme en el cuarto más alejado de la playa durante los picos de recale, aunque sea incómodo unas semanas.
  • Hora fija para levantarte, incluso si dormiste mal. Suena al revés, pero es lo que más ordena el sueño.
  • Nada de pantalla en la cama. El teléfono en la noche alarga el desvelo y además es donde llegan las noticias del sargazo.
  • Si llevas más de 20 minutos dando vueltas, levántate, haz algo tranquilo con poca luz y regresa cuando venga el sueño.
  • Si alguien te ha dicho que haces pausas al respirar mientras duermes, coméntalo en el Centro de Salud. Es tratable y cambia mucho las cosas.

2. Bajar la exposición sin encerrarte


En casa

Ventila a media mañana, cuando el olor suele bajar. Guarda aparatos y cosas de metal donde no les pegue el aire de la playa.

Con niñas y niños

Que no jueguen sobre el sargazo acumulado ni lo revuelvan. Debajo es donde más gas se concentra y donde hay fauna que irrita la piel.

Si lo recoges

Guantes, botas y descansos fuera de la zona. Si te da dolor de cabeza o náusea, sal del área: no lo aguantes.

3. No dejar que se te encoja la vida


Lo más común cuando la playa se echa a perder es ir soltando cosas: el domingo en familia, el deporte, ver a los amigos. Y cada cosa que sueltas quita un apoyo justo cuando más falta hace.

  • Sustituye, no canceles. Si el paseo de la playa ya no se puede, que sea el cenote, la laguna, el parque o la cancha. La actividad importa más que el lugar.
  • Muévete algo la mayoría de los días. Caminar rápido media hora hace más por el ánimo de lo que uno esperaría.
  • Ve a alguien en persona cada semana, aunque no tengas ganas. El aislamiento es lo que convierte el bajón de temporada en algo más largo.

Un respiro de mar sigue siendo posible. Isla Mujeres, Holbox y la costa oeste de Cozumel mantienen playas limpias casi toda la temporada. Planear un día allá no es escapar del problema; es recuperar algo que perdiste.

4. Con la preocupación y el coraje


Ponle horario a la preocupación

Elige 15 minutos al día para pensar en el tema y anotar lo que se pueda hacer. Cuando el pensamiento vuelva fuera de ese rato, apúntalo y déjalo para su hora. Suena raro y funciona.

Separa lo que sí depende de ti

Que llegue el sargazo, no. Cómo duermes, con quién hablas, qué haces el domingo, sí. Poner la energía donde sí hay manija es lo que devuelve algo de control.

Racionar las noticias

Revisar cada rato los reportes y las fotos alimenta la angustia sin cambiar nada. Una vez al día basta.

Hacer algo con otros

Participar en una brigada, una asamblea o un grupo vecinal cambia la impotencia por algo distinto, aunque el problema siga. No es que resuelva el sargazo: es que uno deja de estar solo frente a él.

5. Cuándo esto ya no alcanza


Busca a una persona profesional si algo de esto lleva más de dos semanas:

  • No duermes casi nada, o duermes todo el día.
  • No le encuentras gusto a nada de lo que antes disfrutabas.
  • Estás faltando al trabajo o a la escuela, o ya no rindes.
  • Tomas más alcohol o más sustancias que antes para aguantar.
  • Sientes que le estorbas a tu familia.

Si tienes pensamientos de hacerte daño o de que sería mejor no estar, no esperes. Llama al 800 911 2000 ahora mismo. Es gratis, es a cualquier hora y no tienes que decir tu nombre.

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